Calculadora

Objetivos de ahorro: cuánto apartar al mes

Escribe lo que cuesta cada objetivo, para cuándo lo quieres y lo que ya tienes apartado. La calculadora te dice cuánto apartar cada mes y si te llega con lo que te sobra.

Lo que escribas se guarda 8 horas en este navegador, para que no lo pierdas si vuelves. No sale de él.

Tus objetivosSe calcula al escribir
1 · Lo que te sobra

Lo que entra al mes menos lo que gastas. Si no lo sabes, puedes dejarlo vacío y ver solo cuánto piden tus objetivos.

2 · Tus objetivos

El orden de la lista es la prioridad: el primero es el que más prisa tiene.

Lo que sale

Escribe lo que cuesta un objetivo y los meses que faltan para ver la cuenta.

La cuenta es en euros de hoy: no suma intereses ni tiene en cuenta que los precios suban. Lo de cada mes se aparta al final del mes. Nada de lo que escribes sale de tu navegador.

Cómo se hace la cuenta

Qué debe tener un objetivo

Un objetivo tiene un plazo y, cuando afecta a tu dinero, también un presupuesto. Si no, es más bien una aspiración.

«Algún día haré el viaje de mi vida» es una aspiración. «Dentro de tres años quiero ir a Japón y calculo que me va a costar 4.000 € con vuelos, alojamiento y comidas» se parece más a un objetivo, y con eso ya se puede hacer un plan.

El presupuesto y el plazo

Para el presupuesto, busca precios reales. No hace falta que sea exacto, pero calcularlo a la baja para que salga más barato es un engaño que se acaba pagando más adelante. Para el plazo, cuenta los meses que faltan desde hoy.

Los tres cajones

  • Necesidades: lo que pagas sí o sí para vivir. El alquiler, la luz, la comida, el transporte, las cuotas de lo que debes.
  • Ahorro: el dinero que apartas hoy para construir tu patrimonio. El colchón para imprevistos y lo que te deja algo de valor a largo plazo: una vivienda, un plan de pensiones, una cartera de inversión.
  • Caprichos: lo que te gastas porque te apetece.

Un objetivo que no construye patrimonio no sale del ahorro. Si dentro de tres años quieres hacer el viaje de tu vida, ese dinero sale de los caprichos de hoy.

El horizonte temporal

Es el tiempo que falta hasta que vas a necesitar el dinero. No hay una frontera oficial, pero como referencia se habla de corto plazo para menos de un año, de medio plazo entre uno y cinco años, y de largo plazo a partir de cinco.

El plazo también decide dónde tiene que estar ese dinero mientras esperas. Invertir siempre tiene el riesgo de que el valor de lo que compras baje durante un tiempo. Si eso pasa justo el año en que necesitas el dinero, toca vender perdiendo o retrasar el objetivo. Con décadas por delante, hay tiempo para que el valor se recupere.

La cuenta

(lo que cuesta − lo que ya tienes apartado) ÷ los meses que faltan = lo que tienes que apartar cada mes

La cuenta es la misma sea del cajón que sea: el cajón solo te dice de qué parte de tu dinero sale. La calculadora no suma intereses: hace la cuenta en euros de hoy.

Si no hay de dónde sacarlo

  • Reordenar: ir de objetivo en objetivo, de más a menos prioridad. Cuando terminas de juntar el dinero de uno, empiezas con el siguiente.
  • Alargar el plazo: si reordenar no basta, cambiar la fecha de lo que menos prisa tiene.
  • Recortar: bajar el presupuesto de algún objetivo o liberar dinero de lo que gastas cada mes.

El colchón va primero

El colchón para imprevistos va antes que cualquier otro objetivo.

Lo que no va en esta lista

Los gastos que no son mensuales, como el seguro del coche, la ITV o el IBI, no son objetivos. Son necesidades que llegan una vez al año. También hay que apartar dinero cada mes para ellos, pero eso va en el presupuesto.

Ponle margen

Cuanto más lejos está la fecha, más probable es que el precio haya subido cuando llegue. Para objetivos de varios años, ponle algo de margen al presupuesto.

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