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Riesgo y Rentabilidad: La Relación Fundamental de las Inversiones

Descubre cómo se relacionan el riesgo y la rentabilidad, aprende a medirlos y entiende por qué son inseparables en el mundo de las inversiones.

January 20, 2025
Aprender Finanzas Desde Cero

Cuando empiezas a invertir, una de las primeras lecciones que debes aprender es la relación entre riesgo y rentabilidad. Esta relación es la base de todas las decisiones de inversión y determina qué activos son adecuados para tu perfil. En este artículo, te explicaremos todo lo que necesitas saber para entender este concepto fundamental.

El Concepto Fundamental: Mayor Riesgo = Mayor Rentabilidad Potencial

La relación entre riesgo y rentabilidad es uno de los principios más importantes de las finanzas. En términos simples: cuanto mayor sea el riesgo que asumes, mayor debe ser la rentabilidad esperada. Esta relación existe porque los inversores necesitan ser compensados por asumir más incertidumbre.

Imagina que tienes dos opciones: guardar tu dinero en una cuenta de ahorro con el 2% de interés garantizado, o invertirlo en acciones de una empresa emergente. En el primer caso, el riesgo es prácticamente cero (especialmente si está protegida por el fondo de garantía de depósitos). En el segundo, podrías perder todo tu dinero. ¿Invertirías en la empresa emergente por un 3% de rentabilidad? Probablemente no. Necesitarías la posibilidad de obtener mucho más (digamos, un 15-20%) para que valga la pena asumir ese riesgo.

Principio Básico

Mayor Riesgo = Mayor Rentabilidad Potencial

Es importante notar que hablamos de 'rentabilidad potencial' o 'esperada', no garantizada. Asumir más riesgo no te asegura mayores ganancias; simplemente aumenta el rango de posibles resultados, tanto positivos como negativos. Podrías ganar mucho más, pero también podrías perder más.

La Gráfica de Riesgo/Retorno: Visualizando la Relación

La forma más intuitiva de entender la relación riesgo-rentabilidad es mediante una gráfica donde el eje horizontal representa el riesgo (volatilidad) y el eje vertical la rentabilidad esperada. En esta gráfica, podemos ubicar diferentes tipos de activos y ver claramente cómo se relacionan.

En la gráfica superior puedes ver cómo se posicionan diferentes tipos de inversión. Los bonos del Estado, considerados los más seguros, están en la parte inferior izquierda (bajo riesgo, baja rentabilidad). A medida que nos movemos hacia arriba y a la derecha, encontramos activos más arriesgados pero con mayor potencial de rentabilidad: bonos corporativos, fondos mixtos, índices de bolsa, acciones individuales, y finalmente criptomonedas en el extremo superior derecho.

Insights Clave de la Gráfica

  • No existe ningún activo que ofrezca alta rentabilidad con bajo riesgo de forma sostenible. Si alguien te promete esto, probablemente es una estafa.
  • La línea que conecta estos activos se llama 'frontera eficiente'. En teoría, no deberías invertir en activos que estén por debajo de esta línea, ya que ofrecen peor relación riesgo-rentabilidad.
  • Tu objetivo como inversor no es necesariamente maximizar la rentabilidad, sino encontrar el punto de esta línea que mejor se adapte a tu tolerancia al riesgo y objetivos.

Tipos de Riesgo: No Todos Son Iguales

Cuando hablamos de 'riesgo' en inversiones, no nos referimos a un único concepto. Existen diferentes tipos de riesgo que afectan a tus inversiones de formas distintas. Entenderlos te ayudará a tomar mejores decisiones y a construir una cartera más resiliente.

Riesgo de Mercado (Sistemático)

Es el riesgo inherente a todo el mercado. Cuando hay una crisis económica global, recesión o evento geopolítico importante, todo el mercado tiende a caer. No puedes eliminarlo por completo, pero sí reducirlo diversificando entre diferentes clases de activos (acciones, bonos, inmuebles, etc.).

Riesgo de Liquidez

Es la posibilidad de no poder vender tu inversión rápidamente sin perder dinero. Por ejemplo, un inmueble es poco líquido: podría tardar meses en venderse y quizás debas bajar el precio para encontrar comprador. Las acciones de grandes empresas son muy líquidas: puedes venderlas en segundos al precio de mercado.

Riesgo de Inflación

Es el riesgo de que el poder adquisitivo de tu dinero se reduzca con el tiempo. Si tienes 10.000€ en una cuenta que paga 1% anual y la inflación es del 3%, estás perdiendo un 2% de poder adquisitivo cada año. Este es un riesgo silencioso pero muy real que afecta especialmente a las inversiones conservadoras.

Riesgo de Divisa (Cambiario)

Si inviertes en activos denominados en otra divisa diferente a la tuya, estás expuesto a las fluctuaciones del tipo de cambio. Por ejemplo, si un español compra acciones estadounidenses y el dólar se deprecia frente al euro, podría perder dinero incluso si las acciones suben, o ganar menos de lo esperado.

Risk-Free Rate: Los Bonos del Estado como Referencia

En finanzas existe un concepto llamado 'risk-free rate' o tasa libre de riesgo. Se refiere a la rentabilidad que puedes obtener con una inversión considerada prácticamente sin riesgo. Tradicionalmente, se utiliza como referencia la rentabilidad de los bonos del Estado de países solventes y estables.

¿Por qué los Bonos del Estado?

Los bonos del Estado de países como Estados Unidos, Alemania o España (dentro de la eurozona) se consideran extremadamente seguros porque están respaldados por el gobierno. Para que no te paguen, el país tendría que declararse en bancarrota, algo muy improbable en economías desarrolladas. Por eso, la rentabilidad que ofrecen estos bonos se usa como la 'línea base' para medir otras inversiones.

Ejemplo: Si los bonos del Estado español a 10 años ofrecen un 3% anual, cualquier otra inversión debería ofrecerte más del 3% para compensar el riesgo adicional que asumes. Si alguien te ofrece acciones con una rentabilidad esperada del 2%, no tiene sentido asumir ese riesgo extra cuando podrías obtener 3% prácticamente sin riesgo.

Este concepto es fundamental para valorar inversiones. Los inversores profesionales siempre comparan las rentabilidades con la tasa libre de riesgo. Si una inversión no ofrece una prima de riesgo suficiente (rentabilidad adicional sobre el risk-free rate), simplemente no vale la pena.

Nota importante: Aunque llamamos 'sin riesgo' a estos bonos, en realidad tienen riesgo de inflación y riesgo de divisa (si inviertes en bonos de otro país). 'Sin riesgo' realmente significa 'sin riesgo de crédito' - es decir, no hay riesgo de que no te paguen.

Cómo Medir el Riesgo: Volatilidad y Drawdown

Entender qué es el riesgo está bien, pero ¿cómo lo medimos de forma concreta? En el mundo de las inversiones, se utilizan principalmente dos métricas: la volatilidad y el drawdown máximo. Ambas te dan información valiosa sobre lo que puedes esperar de una inversión.

1 Volatilidad: La Montaña Rusa del Mercado

La volatilidad mide cuánto fluctúa el precio de un activo. Se calcula estadísticamente usando la desviación estándar de los rendimientos. En términos simples: una inversión con alta volatilidad es como una montaña rusa con subidas y bajadas pronunciadas. Una con baja volatilidad es más estable, como un tren que va por terreno llano.

Ejemplo práctico: Si un fondo de inversión tiene una volatilidad del 5% anual, significa que en el 68% de los años (una desviación estándar), su rentabilidad estará dentro del rango de ±5% de su rentabilidad media. Si otro fondo tiene 20% de volatilidad, esperarías fluctuaciones mucho mayores.

2 Drawdown Máximo: La Peor Caída Histórica

El drawdown máximo mide la mayor caída desde un pico hasta un valle. Es decir, cuánto perdió la inversión en su peor momento histórico. Esta métrica es muy útil porque te muestra el peor escenario que has debido soportar si hubieras estado invertido.

Ejemplo: El S&P 500 (índice de las 500 empresas más grandes de EE.UU.) tuvo un drawdown máximo de aproximadamente -56% durante la crisis financiera de 2008-2009. Esto significa que si hubieras invertido 10.000€ en el peor momento, habrías visto cómo tu inversión caía a 4.400€ antes de recuperarse.

Estas métricas son complementarias. La volatilidad te dice qué tan agitado será el viaje, y el drawdown máximo te dice cuál es la mayor caída que deberías estar preparado para soportar. Un inversor prudente considera ambas antes de tomar decisiones.

Ejemplo Comparativo: Rentabilidad y Riesgo en 10 Años

Nada ilustra mejor la relación riesgo-rentabilidad que comparar el comportamiento histórico de diferentes activos. Veamos cómo se han comportado cuatro tipos de inversión en los últimos 10 años (datos aproximados basados en promedios históricos):

Bonos del Estado (10 años)

Rentabilidad media anual: 2.5%

Volatilidad (desviación estándar): Muy baja (1-2%)

Perfil de inversor: Conservador

Bonos Corporativos

Rentabilidad media anual: 4.2%

Volatilidad (desviación estándar): Baja (3-4%)

Perfil de inversor: Conservador-Moderado

Índices de Bolsa (S&P 500)

Rentabilidad media anual: 8.5%

Volatilidad (desviación estándar): Media-Alta (15-18%)

Perfil de inversor: Moderado-Agresivo

Acciones Individuales

Rentabilidad media anual: 10.2%

Volatilidad (desviación estándar): Alta (20-30%)

Perfil de inversor: Agresivo

La tabla muestra claramente la relación riesgo-rentabilidad: los bonos del Estado ofrecen la menor rentabilidad pero también la menor volatilidad, mientras que las acciones individuales ofrecen mayor rentabilidad potencial a cambio de mucha mayor volatilidad. Lo importante es elegir el nivel de riesgo que puedas tolerar emocionalmente y que se alinee con tus objetivos temporales.

Preguntas Frecuentes

¿Puedo tener alta rentabilidad sin riesgo?

No, no de forma sostenible. Esta es una ley fundamental de las finanzas: la alta rentabilidad siempre viene acompañada de alto riesgo. Si alguien te promete rentabilidades muy superiores al mercado sin riesgo, es muy probable que sea una estafa tipo Ponzi o un fraude. Warren Buffett dice: 'Si algo parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo sea'. Las únicas excepciones temporales son situaciones de mercado ineficientes o asimetrías de información, pero son raras y difíciles de identificar para el inversor minorista.

¿Cómo sé cuánto riesgo debo asumir?

El nivel de riesgo apropiado depende de tres factores principales: 1) Tu horizonte temporal - si inviertes a 30 años, puedes asumir más riesgo porque tienes tiempo para recuperarte de caídas; 2) Tu tolerancia psicológica - ¿podrías dormir tranquilo si tu inversión cae un 30% en un año? Si no, necesitas menor riesgo; 3) Tus objetivos financieros - ¿cuánta rentabilidad necesitas para alcanzar tus metas? No asumas más riesgo del necesario. Una buena práctica es hacer el ejercicio mental: '¿Qué haría si mi cartera cae un 40% mañana? ¿Vendería presa del pánico o mantendría la inversión?' Si la respuesta es vender, tu nivel de riesgo es demasiado alto.

¿El riesgo desaparece con el tiempo?

Esta es una pregunta compleja. El riesgo de volatilidad (fluctuaciones a corto plazo) se suaviza con el tiempo - es decir, la probabilidad de pérdida disminuye cuanto más tiempo mantengas la inversión. Sin embargo, el riesgo permanente (la posibilidad de pérdida total) no desaparece completamente. La evidencia histórica muestra que mantener acciones durante 15-20 años prácticamente elimina la probabilidad de pérdidas, pero esto no es una garantía absoluta - es una probabilidad estadística basada en el pasado. Además, hay otros riesgos como el de inflación que pueden aumentar con el tiempo. Por eso, incluso en horizontes largos, la diversificación sigue siendo importante.

¿Listo para el siguiente paso?

Ahora que entiendes la relación entre riesgo y rentabilidad, es momento de descubrir cómo el tiempo puede multiplicar tus inversiones.

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