Productos · Básico · 13 min de lectura
Qué es un fondo monetario
Qué es, con las palabras que vas a ver en tu banco y en los papeles del fondo, explicada una por una.
Un fondo de inversión es un montón de dinero de mucha gente puesto en común y gestionado por una sociedad gestora. Un fondo monetario es uno de esos fondos, y lo que hace con el dinero es prestarlo a muy corto plazo: a gobiernos, a bancos y a empresas grandes, durante días o meses. Por prestarlo cobra intereses.
Cuando metes dinero, ese dinero no queda a tu nombre dentro del fondo. Te dan participaciones: partes iguales del fondo entero. Si el fondo tiene mil millones de euros y tú tienes el uno por ciento de las participaciones, te toca el uno por ciento de todo lo que hay dentro.
Esa palabra, participación, es la primera que conviene no confundir. Una participación no son tus intereses. Es tu parte del fondo. Los intereses son otra cosa y llegan de otra manera, como se ve más abajo.
Aquí abajo están las palabras que vas a encontrarte, cada una con lo que significa y dónde la vas a leer. Luego se usan sin traducir, porque son las que te va a decir tu banco.
Vocabulario que tienes que entender antes de continuar leyendo
Ninguna es difícil. Lo que pasa es que nadie las explica, y sin ellas no hay manera de entender un folleto.
| La palabra | Qué quiere decir | Dónde la vas a ver |
|---|---|---|
| Participación | Cada una de las partes iguales en que se divide un fondo. Si metes dinero, te dan participaciones; son tu parte del fondo, no tus ganancias. En algunos fondos se llaman acciones, y es lo mismo. | En tu banco, donde pone cuántas tienes. |
| Valor liquidativo | Lo que vale una participación. Se calcula dividiendo todo lo que tiene el fondo entre el número de participaciones que existen. Se llama así porque es lo que te darían si liquidaras, es decir, si lo vendieras hoy. | En tu banco, al lado del número de participaciones. Casi siempre aparece como «VL». |
| Suscripción | Meter dinero en el fondo. Con tu dinero se crean participaciones nuevas y pasan a ser tuyas. | En el botón de comprar o aportar, y en todo el folleto. |
| Reembolso | Lo contrario: pedir tu dinero. Devuelves participaciones y el fondo te paga lo que valgan. No es «sacar dinero de una cuenta»: es una venta, y tarda unos días. | En el botón de vender o retirar. Es la palabra clave de la sección «Cuándo no puedes reembolsar». |
| Cartera | Todo lo que el fondo ha comprado o prestado, junto. Cuando leas que «la cartera no puede pasar de 60 días», habla del conjunto, no de un préstamo suelto. | En el folleto y en los informes que publica el fondo cada tres meses. |
| Vencimiento | La fecha en la que quien pidió prestado tiene que devolver el dinero. Un préstamo «a 90 días» vence a los 90 días. | En el folleto, y en la tabla de más abajo. |
| Documento de datos fundamentales | Un papel corto, de dos o tres páginas, que te tienen que dar gratis antes de que firmes. Resume qué es el fondo, cuánto riesgo tiene y cuánto cobra. El largo, con todo el detalle, se llama folleto. | Te lo dan al contratar. También está en la web de la gestora y en la de la CNMV. |
| Comisión de liquidez | Un descuento que el fondo puede aplicarte cuando pides tu dinero en un momento malo. No es un castigo: es para que quien se va no deje el agujero a quien se queda. | En el folleto, y en la sección «Cuándo no puedes reembolsar». |
Qué hay en la cartera
Deuda a corto plazo. Es decir, préstamos con vencimiento cercano: letras del Tesoro, que son préstamos al Estado; pagarés de empresa, que son préstamos a empresas grandes; depósitos en bancos; y bonos a los que ya les queda poco para vencer.
La norma europea que regula estos fondos, el Reglamento (UE) 2017/1131, pone un techo: para que algo entre en la cartera, su vencimiento no puede estar a más de 397 días. Poco más de doce meses.
Ese techo explica las dos características que definen a estos fondos.
La primera es la liquidez. Como todo vence pronto, al fondo le entra dinero de vuelta continuamente. Así puede pagar los reembolsos con ese dinero, en lugar de tener que vender la cartera con prisas.
La segunda es que el valor liquidativo se mueve poco. Esta idea cuesta un poco más, así que va despacio y con un ejemplo.
La clave es que un préstamo se puede vender a otra persona antes de que venza. Y lo que te paguen por él depende de lo que estén pagando los préstamos nuevos.
Imagina que prestas 1.000 euros a veinte años al 2 % de interés. Al año siguiente los tipos suben y los préstamos nuevos pagan el 4 %. Ahora quieres vender el tuyo. ¿Quién te lo compra por 1.000 euros, si con esos mismos 1.000 euros puede prestar hoy al doble? Nadie. Para que alguien te lo compre tienes que rebajarlo, y la rebaja tiene que compensarle diecinueve años cobrando la mitad. Es una rebaja grande.
El mismo caso con un préstamo a 90 días. La rebaja solo tiene que compensar tres meses cobrando menos, así que es diminuta. Y si te esperas esos 90 días, ni eso: recuperas los 1.000 euros enteros y vuelves a prestar al 4 %.
Por eso una cartera de préstamos cortos apenas cambia de precio cuando cambian los tipos. Y como el valor liquidativo es lo que vale la cartera, el valor liquidativo apenas se mueve. La misma cartera a veinte años daría sustos.
Lo que el fondo gana va pegado a los tipos de interés a corto plazo. Si el banco central los baja, el fondo gana menos, sin que nadie del fondo lo decida. Y si los tipos se quedan muy bajos, lo que gana puede no cubrir sus comisiones: entonces el valor liquidativo baja y pierdes un poco.
Se puede comprobar en el Reglamento (UE) 2017/1131: artículo 10
Solo hay dos tipos
El Reglamento solo reconoce dos tipos de fondo monetario, y se diferencian en cuánto vencimiento se permite tener la cartera. Cualquier otra palabra que aparezca en el nombre no es un tipo: es el nombre comercial.
La tabla usa dos medidas de la cartera entera que conviene traducir, porque sus nombres oficiales no dicen gran cosa.
El vencimiento medio ponderado mide cada cuánto se le actualiza el tipo de interés a la cartera, de media. Cuanto más bajo, menos se mueve el valor liquidativo cuando cambian los tipos.
La vida media ponderada mide cuánto tarda la cartera, de media, en recuperar el dinero prestado. Cuanto más alta, más tiempo hay para que alguien deje de pagar.
| Tipo de fondo | Vencimiento medio ponderado | Vida media ponderada | Vence cada día, como mínimo | Vence cada semana, como mínimo |
|---|---|---|---|---|
| A corto plazo, valor liquidativo constante | 60 días | 120 días | 10 % | 30 % |
| A corto plazo, valor liquidativo variable | 60 días | 120 días | 7,5 % | 15 % |
| Estándar | 6 meses | 12 meses | 7,5 % | 15 % |
Las dos últimas columnas son un mínimo obligatorio: la parte de la cartera que vence de un día para otro y la que vence dentro de la semana. Es el dinero que el fondo tiene preparado para pagar reembolsos, no una promesa de poder reembolsarlo todo cuando quieras.
Llama la atención que los fondos estándar, que prestan a más plazo, tengan menos mínimo obligatorio que los de valor liquidativo constante. Es a propósito. En un fondo de valor liquidativo variable, si un día hay muchos reembolsos el valor liquidativo baja y cada persona cobra un poco menos; el precio absorbe el golpe. Donde el valor liquidativo no se mueve, el golpe hay que absorberlo con dinero, y por eso se exige más.
Un dato que zanja muchas dudas: un fondo estándar no puede tener valor liquidativo constante. Se lo prohíbe el artículo 25.3. Así que si un producto te ofrece un valor que no se mueve, debajo hay un fondo a corto plazo.
Se puede comprobar en el Reglamento (UE) 2017/1131: artículo 24, artículo 25
Valor liquidativo constante o variable
Cuando el fondo gana dinero prestando, esa ganancia tiene que llegarte de alguna manera. Hay dos, y de ahí salen los dos nombres.
El ejemplo es el mismo para las dos. Suscribes 100 euros y te dan 100 participaciones con un valor liquidativo de un euro. Pasa un año y el fondo ha ganado dos euros para ti.
Valor liquidativo constante
El valor liquidativo se queda en un euro, siempre. La ganancia te llega en participaciones nuevas: te dan dos más. Acabas con 102 participaciones de un euro.
Valor liquidativo variable
No te dan participaciones nuevas: sigues teniendo 100. Lo que sube es el valor liquidativo, que pasa a 1,02 euros.
Acabas con 102 euros de las dos maneras. Mismo riesgo, misma ganancia. Lo único que cambia es dónde se apunta: en el número de participaciones o en el valor liquidativo.
Entonces, ¿para qué dos maneras? Por la contabilidad de quien invierte. Si el valor liquidativo es siempre un euro, ese dinero se apunta en las cuentas casi como si fuera efectivo en el banco, sin tener que revalorizarlo cada día. Eso le resuelve la vida a una empresa que cuadra cuentas a diario, y no le aporta gran cosa a una persona.
Pero el valor liquidativo constante no es una garantía. Es un permiso que da la norma, con una condición: que el valor liquidativo constante y el valor liquidativo real de la cartera no se separen más de 20 puntos básicos, que es un 0,2 %. En dinero: de cada 1.000 euros, la diferencia no puede pasar de 2 euros.
Si se separan más, se acabó el permiso. La siguiente suscripción o el siguiente reembolso se hacen al valor liquidativo real, no al constante. Por eso la gestora está obligada a advertirte por escrito, antes de que firmes, de que esto puede pasar.
Así que valor liquidativo constante no quiere decir «aquí no se pierde». Quiere decir «mientras la diferencia sea pequeña, se hace como si no la hubiera».
Retén esto para la sección siguiente: sostener un valor liquidativo que no se mueve obliga a tener siempre dinero preparado. Por eso las restricciones de reembolso solo existen en estos fondos.
Se puede comprobar en el Reglamento (UE) 2017/1131: artículo 33
La palabra «flexible»
No existe el fondo monetario flexible. No es un tipo del Reglamento, no describe la cartera y no sirve para comparar dos productos.
Es nombre comercial. A menudo es el rótulo de una pantalla de una aplicación. Por debajo hay un fondo monetario a corto plazo de valor liquidativo de baja volatilidad, que es uno de los dos de la tabla. Con la palabra «cuenta» pasa lo mismo: aunque suene a cuenta bancaria, lo que hay contratado es un fondo, con sus participaciones y sus reembolsos.
Para saber qué has contratado hay que abrir el documento de datos fundamentales y el folleto. Ahí figura si el fondo es a corto plazo o estándar, si el valor liquidativo es constante o variable, qué compra la cartera y cuánto cobra la gestora.
El nombre comercial no figura en ninguna norma. Eso sí.
Cuándo no puedes reembolsar
Esta es la parte que el nombre comercial no cuenta, y la razón de que llamar «flexible» a esto chirríe.
El propio Reglamento prevé días en los que no se puede reembolsar, o en los que reembolsar cuesta dinero. No es letra pequeña escondida: está en el artículo 34 y se puede leer.
Funciona en dos escalones, y solo se aplica a los fondos de valor liquidativo constante. Un apunte para leerlos: «días hábiles» son días laborables, sin contar fines de semana ni festivos.
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Primer escalón: pueden elegir
Se activa cuando coinciden dos cosas el mismo día. Una: que la parte de la cartera que vence dentro de la semana cae por debajo del 30 %. Y dos: que los reembolsos netos de ese día superan el 10 % del fondo. Si pasan las dos, el consejo de administración decide. Puede aplicar una comisión de liquidez, limitar los reembolsos a un máximo diario, suspenderlos hasta 15 días hábiles, o no hacer nada.
- 2
Segundo escalón: ya no eligen
Basta con una cosa: que lo que vence dentro de la semana caiga por debajo del 10 % de la cartera. Aquí el consejo ya no elige si actúa. Está obligado a aplicar una comisión de liquidez o a suspender los reembolsos hasta 15 días hábiles.
Y hay un límite a las suspensiones. Si en noventa días suman más de 15 días, el fondo pierde automáticamente la condición de valor liquidativo constante. Tiene que comunicárselo por escrito a todos sus partícipes.
Todo esto existe por un motivo defendible: que quien reembolsa el primer día no se lleve la parte buena de la cartera dejando la mala a quien se queda. Aun así, conviene saberlo antes de contar con ese dinero para una fecha concreta.
Se puede comprobar en el Reglamento (UE) 2017/1131: artículo 34
Cinco cosas que mirar antes
Las cinco se comprueban en los dos papeles del fondo: el documento de datos fundamentales y el folleto. De cada una se dice dónde está y, sobre todo, con qué compararla, porque un número suelto no dice si está bien o mal.
- 1
Qué tipo de fondo es
Si es a corto plazo o estándar, y si el valor liquidativo es constante o variable.
- Dónde está
- Primera página del documento de datos fundamentales, en la descripción del producto. También en el nombre completo del fondo, que suele llevarlo.
- Cómo sabes si te encaja
- Aquí no hay mejor ni peor, hay consecuencias. Si el valor liquidativo es constante, te pueden aplicar las restricciones de reembolso de la sección anterior. Si es variable, esas restricciones no existen, pero el valor sube y baja cada día, y algún día lo verás por debajo de lo que metiste.
- 2
Qué hay en la cartera
Si presta solo a gobiernos, o también a bancos y a empresas.
- Dónde está
- En el folleto, en el apartado de política de inversión. Los emisores concretos salen en el informe que el fondo publica cada tres meses.
- Cómo sabes si te encaja
- Prestar a empresas renta algo más y puede perder algo más. Para ver cuánto más, el documento de datos fundamentales lleva un indicador de riesgo: abre el de dos fondos del mismo tipo y compáralos. Si uno marca más que otro, es que está haciendo algo distinto, y el folleto dice el qué.
- 3
Qué comisiones cobra
El porcentaje anual que se queda la gestora por llevar el fondo. Búscalo como gastos corrientes o costes corrientes, dentro del apartado de costes.
- Dónde está
- En el documento de datos fundamentales, en la tabla de costes. Viene como porcentaje al año.
- Cómo sabes si te encaja
- Aquí está la pregunta difícil, así que va con cuentas. Un fondo monetario gana más o menos lo que dan los tipos de interés a corto plazo, porque es lo que cobra por prestar. Ese es tu punto de comparación: mira a cuánto están los tipos ahora —lo publica el banco central y sale en cualquier noticia económica— y divide la comisión entre ese número. El resultado es el trozo que se queda la gestora de lo que tú ganas. Si los tipos están al 2 % y la comisión es del 0,5 %, se queda con una cuarta parte. Si los tipos bajan al 1 % y la comisión no baja, se queda con la mitad. Y haz lo mismo con dos o tres fondos del mismo tipo: comparados entre ellos se ve enseguida cuál se pasa.
- 4
Cuánto tarda el reembolso
Cuántos días hábiles pasan desde que pides tu dinero hasta que lo tienes disponible.
- Dónde está
- En el folleto, en el apartado de suscripciones y reembolsos.
- Cómo sabes si te encaja
- No se compara con otros fondos, se compara contigo. Piensa para cuándo necesitas ese dinero y cuenta hacia atrás esos días hábiles, sin contar fines de semana ni festivos. Si la cuenta no te sale con holgura, este no es el sitio para ese dinero.
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Cuánto se lleva Hacienda
Lo que ganas tributa como el resto de rendimientos del ahorro, y solo cuando reembolsas, no mientras lo tienes.
- Dónde está
- No está en los papeles del fondo: está en la ley del IRPF, y cambia según cuánto ganes en total ese año.
- Cómo sabes si te encaja
- Al comparar dos productos, compáralos después de impuestos, no antes. Los tramos que se aplican están en la página de tributación de inversiones. Ver cómo tributan las inversiones
De dónde salen estos números
Todos los plazos y porcentajes de esta página salen de la ley europea que regula estos fondos, el Reglamento (UE) 2017/1131. Cada sección enlaza el artículo del que sale lo que afirma, para que no haya que fiarse. Comprobados uno a uno el 11 de septiembre de 2026 en el texto oficial.
Leer la ley en la web oficial de la Unión EuropeaEsta información es educativa y no constituye asesoramiento financiero. Invertir conlleva riesgos, incluida la posible pérdida del capital. Consulta con un profesional antes de tomar decisiones de inversión.