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Dónde estás
No se puede repartir lo que no se ha contado. Antes de decidir nada hacen falta cuatro números, y los cuatro salen de tus extractos, no de memoria.
- ¿Cuánto entra al mes?
- Todo lo que cobras después de impuestos: nómina neta, alquileres, trabajos sueltos, ayudas.
- ¿Cuánto sale de verdad?
- Vivienda, comida, transporte, ocio, suscripciones. Los gastos variables son los que más se quedan cortos al calcularlos de cabeza: cuéntalos del extracto.
- ¿Cuánto debes?
- Tarjetas, préstamos, compras a plazos, hipoteca. De cada una: cuánto queda y a qué interés.
- ¿Cuánto sobra?
- Lo que entra menos lo que sale. Si da cero exacto, las cuentas cuadran pero no hay margen para un imprevisto, que no es lo mismo que ir bien.
Un ejemplo con números
Con 1.800 € de ingreso neto y 1.650 € de gasto quedan 150 € al mes. A ese ritmo, reunir un colchón de 5.000 € lleva 33 meses. Recortando 100 € más, 20.